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“Hay que discutir desde nuestra visión de trabajadores el futuro del trabajo

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Días atrás se realizó un foro de debate organizado por la Corriente Federal de Trabajadores con la consigna “G20 y el Futuro del Trabajo”. El auditorio de la Asociación de Empleados de Farmacia (ADEF) en la ciudad de Buenos Aires albergó a dirigentes y delegados de diversos gremios que intercambiaron su visión sobre el tema. Para el cierre hubo intervenciones de Héctor Amichetti, Horacio Ghilini y el anfitrión Víctor Carricarte.

Por LEONARDO MARTÍN

Uno de los ejes centrales de la edición del G20 que se está desarrollando en Argentina es “el futuro del trabajo” a partir de los vertiginosos cambios tecnológicos y el impacto que conllevan en el modo de producción y comercialización, así como para el ámbito laboral. Siendo parte del encuentro los líderes de las principales potencias globales la visión allí planteada será, previsiblemente, a tono con las grandes corporaciones. Este encuentro realizado por la Corriente Federal tiene como desafío comenzar a plantear estos temas desde la visión de los trabajadores.

La iniciativa del Foro comenzó a partir de un trabajo conjunto entre las comisiones de Derechos Humanos y Juventud de la Corriente Federal de Trabajadores con una propuesta que fue tomada por la conducción del espacio. Participaron dirigentes, delegados de gremios de la Corriente Federal así como hubo invitados de otras organizaciones.

La apertura estuvo a cargo del secretario general de los empleados de Farmacia, Víctor Carricarte que planteó la necesidad de pasar a la ofensiva en las ideas y discutir desde nuestra visión el futuro del trabajo”.  

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El encargado de poner en contexto y explicar sobre el G20 fue Jorge Rachid abriendo el debate,  ¿Por qué el movimiento obrero tiene que estar a la defensiva y no ir a la construcción de un nuevo modelo social donde el trabajo sea el eje de la construcción en contraposición a la financiarización de la economía?”.

Rachid propuso “plantear la agenda propia y no la impuesta” poniendo a las “nuevas tecnologías al servicio del hombre, dar respuestas a la necesidad del pueblo”.

Uno de los desafíos expresados por Rachid fue “¿Cómo hacemos para proteger el trabajo, para que no queden los trabajadores en la informalidad? El neoliberalismo propone el salario básico universal y eso es denigrar al hombre. Eso es plantear que sólo van a trabajar quienes están capacitados en las tecnologías. Esto no va a ser así si logramos integrar los avances tecnológicos, pero al calor de la generación de trabajo”.

Tenemos que ver cómo construimos una agenda nacional, de patria grande y pensar desde ahí. Como dijo el General Perón, desde ahí se piensan las políticas de liberación nacional subrayó.

Por último, también hizo una propuesta profunda combinando una mirada humanista y agregando la problemática ambiental. “Tenemos que reivindicar un modelo biocéntrico que jerarquice al hombre como eje de construcción frente a los modelos macroeconómicos que destruyen al hombre y a la naturaleza”.

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En la apertura del foro participaron referentes de las diversas comisiones y de gremios de la Corriente Federal así como de otras organizaciones. Simplificando (quizás demasiado) hubo planteos con coincidencias, así como visiones contrapuestas sobre el impacto en la tecnología. Entre ellos tomaron la palabra Rubén Gilardi (ADEF) que además fue uno de los coordinadores del debate, Rodrigo Santiago (gráficos), Alberto Lamas (Bancarios), Claudia Lazzaro (Curtidores), Débora Spinola (bancarios), Nair Abad (motoqueros), entre muchos otros que plantearon su visión.

Algunos expresaron su preocupación por el proceso de incorporación de tecnologías reduciendo la cantidad de empleos, pero también hubo visiones más optimistas haciendo un llamado a profundizar en la organización, en estudiar los cambios que se van produciendo para trazar mejores estrategias para enfrentar los desafíos tecnológicos. 

Lo que sí hubo es un planteo generalizado de que los impactos de estas mutaciones tecnológicas podían ser enfrentados de mejor modo en el marco de un gobierno nacional y popular con un enfoque en la preservación de los empleos, en el sostenimiento de un modelo productivo frente a la financiarización de la economía.

El cierre estuvo a cargo del dirigente de SADOP, Horacio Ghilini y del referente gráfico, Héctor Amichetti que plantearon la problemática alejada del pesimismo y reivindicando la una fuerte mirada política para afrontar los cambios.

Ghilini enfocó su análisis desde una mirada más filosófica describió, “hay un instinto natural de rechazo que es a conservar el trabajo y que viene de la historia del trabajador”.

Es normal que en un sindicato nos formemos con una postura reactiva. Los sindicatos surgieron como una respuesta, no como una propuesta. Ahora deberíamos pensar en adelantar y ganar la discusión” sugirió.

El primer derecho es discutir las tecnologías que se van a implementar en el trabajo y discutir el convenio” agregó.

Tras ello propuso “hacer con la tecnología del enemigo hacer algo superior.  Es apropiarla, estudiar el tema, para enfrentar está situación desde el mundo del trabajo”.

La intervención del Gringo Amichetti tuvo una mirada con una visión más política sobre el tema. “No se puede entender a la tecnología despegada de un proyecto de paíscomenzó.

Luego contó que su gremio, el de los gráficos, tuvo problemas más serios “con decisiones políticas que por el cambio tecnológico”. Narró que tras la destrucción del aparato productivo con las políticas neoliberales de los años noventa bajó la sensiblemente la cantidad de trabajadores del sector. Con el cambio de políticas posterior al estallido del Plan de Convertibilidad, con una economía orientada al mercado interno en el período 2003-2015 se invirtieron en el sector gráfico 2400 millones de dólares  en nuevas maquinarias que modernizaron procesos quitando puestos en determinadas tareas. Sin embargo, al crecer la demanda en lugar de haber destrucción de empleos hubo generación de un 30% más de empleos. “La diferencia fue el proyecto de país. Es fundamental qué país queremos construirconcluyó.

Tras reivindicar el rol de las organizaciones sindicales subrayóque el debate que planteamos desde la Corriente es el marco de los trabajadores organizados es la  idea de un proyecto de país que incluye la discusión de una nueva Constitución Nacional”.

Luego planteó la tensión central en el debate político profundo entre la “soberanía de las corporaciones sobre la soberanía nacional”.

Tras ello señaló como indispensable para enfrentar este proceso “crear poder popular como ya hicimos en otro momento histórico. Esa forma de organización es la única que permite definir un proyecto de país pensado desde adentro y no impuesto desde afuera”.

Con la mira en las elecciones de 2019 y en continuidad con el planteo previo destacó, “Hay que pensar en ganar una elección, pero hay que pensar ese sostén político, tener la convicción de llegar a un Gobierno pero para hacer las cosas que no nos dejaron hacer y qué hicimos en otro tiempo como la nacionalización del sistema financiero, el control del comercio exterior, la planificación industrial”.

 

 

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