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MARIO ALMIRÓN / Cuando un niño va a una escuela privada

A continuación podrán leer un texto escrito por Mario Almirón, secretario general de SADOP (Docentes privados) donde pone en cuestión una frase del Ministro de Educación Esteban Bullrich. ¿Es mejor la educación en una escuela privada que en la pública? ¿Es verdad que son más los días de clase en esos establecimientos? Además un aporte al debate para mejorar la calidad educativa en Argentina.

Mario Almirón 

Por MARIO ALMIRÓN*

“Cuando un niño que va a una escuela privada tiene 15 días más de clases que los que van a escuela estatal, la diferencia es irrecuperable” (Palabras del Ministro de Educación y Deportes, Lic. Esteban Bullrich)

Las palabras del Ministro de Educación de la Nación, invitan a pensar las cosas que ocurren en las escuelas privadas argentinas. A simple vista, y de los dichos de Bullrich, pareciera surgir que en la escuela privada ocurren cosas muy distintas -y mejores- que las que suceden en las estatales. Pero no. No todo lo que brilla oro.

En primer lugar, porque la afirmación misma, es falaz. Los niños que van a escuelas privadas tienen, en varias Provincias de nuestro país, exactamente los mismos días de clase que sus iguales del orden estatal. Sencillamente, porque los paros que realiza SADOP son -en términos de horas de duración- similares o idénticos que los realizados por los Compañeros docentes estatales (véase sino lo que ocurre en Provincia de Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe, solo por citar tres provincias donde suelen confluir las medidas de fuerza de los docentes privados y estatales).

Pero aunque esto pueda ser discutido, la falacia mayor se encuentra en la segunda parte de la frase del ministro: “la diferencia es irrecuperable”. Para quienes creemos que la persona es un ser que se define por su capacidad de superarse y perfeccionarse, el determinismo y fatalismo que conlleva la sentencia de Bullrich es inaceptable. Si algo podemos las personas, es superarnos, sortear los obstáculos que la vida nos pone -pequeños o grandes- perfeccionarnos sin depender absolutamente -en los términos que los pone el Ministro- de los supuestos “condicionamientos” que la realidad nos impone.

Yendo del plano filosófico al educativo, el Ministro en una frase pretende equiparar “días de clase” con “resultados del proceso de enseñanza / aprendizaje “. Es decir, de un plumazo, asimila, iguala, equipara “cantidad” con “calidad”.

Dice Ezequiel Ander-Egg que puede entenderse por calidad de la enseñanza, a la. “...valoración que puede realizarse a dos niveles, por una parte, evaluando la totalidad del sistema educativo (nacional o provincial); por otra parte teniendo en cuenta la calidad de la enseñanza en los establecimientos docentes“. Y agrega: “en ambos niveles, con las adaptaciones del caso, la calidad de la enseñanza consiste en establecer una relación entre las finalidades y objetivos perseguidos por el sistema educativo (o el centro educativo) y los resultados alcanzados. Los parámetros desde los cuales se mide la calidad de la enseñanza viene dados por dos factores: el modelo educativo adoptado ya la capacidad de dar respuestas, en un país y un momento histórico determinado, a las demandas sociales, socio-culturales, políticas y económicas de esa sociedad. El nivel de la calidad de la enseñanza…es el resultado de una seria de factores.”
(Ander Egg, Ezequiel. Diccionario de Pedagogía. Editorial Magisterio del Río de la Plata, Buenos Aires, 1999, página 43)

Descartado para nosotros que la “cantidad” de días de clases sea el único factor que influye sobre la calidad integral de la enseñanza, podemos citar aquí “otros” factores que también deben ser tenidos en cuenta (y que el Ministro ha decidido ignorar). Se trata de un listado parcial e incompleto, que tiene por objeto complejizar el debate que se ha querido mantener en la superficie sin ahondar en las raíces del tema en cuestión.

1. Cantidad de alumnos por curso, grado o división: en numerosas escuelas privadas de nuestro País el número de alumnos es mayor que en las estatales.

2. Inexistencia de carrera docente para los privados. La carrera docente incluye “Ingreso, promoción y ascenso” como bien lo señala Martín Lucero (Lucero, Martín, Docentes Privados, desafíos particulares. Ediciones Homosapiens, Rosario, 2013, página 62).
Sí existe, aunque con algunas limitaciones en el plano de la realidad, en las escuelas estatales. En los privados existe el “dedo”, la sola decisión, despojada de todo fundamento objetivo, la pura arbitrariedad.

3. Falta de estabilidad laboral en el caso de los docentes privados.
Los docentes estatales sí tienen la estabilidad que nos ha sido negada a los privados, quienes podemos ser despedidos arbitrariamente, en abierta violación al artículo 14 bis de la Constitución Nacional. (Recordemos que el Presidente Macri -jefe del Ministro Bullrich, vetó la ley anti/despidos votada por amplia mayoría en el Congreso de la Nación).

4.Salarios distintos (y menores) para un grupo de docentes privados.

Podriamos decir: “si un niño va a una escuela privada, quizás tenga un día más de clase que en la estatal. También, será educado por una maestra que está siendo groseramente discriminada”. El niño que asiste a la escuela privada recibirá educación de una docente que dicta materias extra/programáticas. Y entonces, en muchos casos, se le aplicará un régimen salarial y previsional que, en síntesis, resulta en menos salarios y jubilación con más requisitos (no jubilación docente). Maestra discriminada, que dicho sea de paso, no ha recibido ninguna respuesta por parte del Ministro al planteo (reiterado) que en su nombre hizo con toda claridad el SADOP en el marco de la Paritaria Federal docente.

5.Dureza del esquema orden/obediencia. “Si el niño va a una escuela privada será educado por una maestra que está negada en su condición de persona libre, porque tiene en muchos casos miedo de objetar las órdenes que recibe del representante legal”. No hay, salvo honrosas excepciones, participación en las decisiones en las escuelas privadas…

La lista puede seguir…y ser completada por cada uno de los lectores…

LA POSTURA DEL GOBIERNO

Ignora el Ministro estas complejidades? ¿NO sabe que en las escuelas privadas pasan estas cosas? El Ministro conoce al sistema educativo, sabe de esto. Solo que, cabalgando sobre un lugar común instalado en la sociedad por los medios masivos de comunicación social (en las escuelas privadas “no hay paros”); pretende dañar -aún más- el prestigio que les queda a nuestras queridas escuelas estatales; dividir el incipiente frente de lucha entre docentes privados y estatales (SADOP con CEA, CONADU, CTERA) instalando que los docentes privados privados no paramos, lo cual es falso; y de paso y como quien no quiere la cosa; BENEFICIAR A BUENA PARTE DE LA PATRONAL PRIVADA EN EDUCACION, arrimándole un poco más de matricula para el año que viene.
Gracias Señor Ministro, no era necesario, podría responderle más de un propietario de escuela privada. Es que es tanto el prejuicio, y tanta la mentira marketinera, que no quedan bancos en la mayoría de las escuelas privadas.

Tampoco, les garantizo, está sobrando dignidad.

*Secretario General SADOP

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